Si bien decía el gran filósofo oriental Confuncio que cada cosa y cada persona tiene su belleza, pero no todos pueden verla. ¿Por qué? ¿Será esto cierto? cualquier respuesta podría ser subjetiva porque unos se inclinarían a la belleza física y otros a la belleza interior y blah blah pero realmente ¿Qué es ser bello?, al menos físicamente resulta ser muy intangible esto de la belleza ¿cierto? es que resulta tan inevitable la variabilidad de pensamiento, que cómo no ser la pregunta del millón, si  esta duda es cada vez más palpitante cuando vemos a los mismos estereotipos de la “belleza” los que a nuestro criterio son los perfectos adonis del siglo XXI, sometiéndose cada vez más a las cirugías estéticas buscando ser más y más agraciados (cabe recalcar que algunos terminan desfigurándose). Entonces que nos deparara a Juanita, Jacinta, María  Nohemisita etc…

Es que a pesar de las grandes filosofías de la belleza interna y el valor a la diversidad de bellezas exóticas etc. vemos como el tiempo va trascurriendo y cada vez más se impone un patrón de belleza  más exigente e incluso casi inalcanzable (ser más delgada, tener más senos, un derriére perfecto… más, más y pare de contar) nos resulta ya NECESARIO al menos intentar alcanzar esta preciada belleza llevándonos a cometer muchísimas locuras, trayendo consigo enfermedades  de adicción a la cirugía “los famosos Esteticohólicos”, como también la adicción a las inyecciones proteicas o de esteroides para los hombres, y sin olvidar el  gran dilema de esta causa como  las enfermedades de trastornos alimenticios “La  famosa Anorexia y Bulimia” afectando a las mujeres e incluso hombres.

Concluyendo así que la obsesión por la belleza nos abruma, pero si bien es cierto estas patologías son diagnosticadas por algunos estudios debido a una gran falta de “autoestima”, viene mi pregunta y cómo no va decaer tu autoestima cuando desde comienza tu día enciendes la televisión ves a esas mujeronas 90-60-90 miles de anuncios de cómo mantener tu piel lozana, cómo tener dientes más blancos, cabellos perfectos, siluetas esbeltas, aww… y la Colonia Tovar. Te detienes y  tararara….volteas y zaaaas el gran juez EL ESPEJO aquí comienza el martirio, es como si automáticamente empezara a hablarte “Estás gord@, estás flac@, qué poco pecho…” ¡Haz algo!

Claro aunque luego de martirizarte por un buen rato y darle un menos dos a la dichosa autoestima, la mayoría nos armamos de valor y sabemos conllevar ese trauma invasivo del subconsciente y la mediatización del querer ser perfecto, y nos comenzamos a aceptar tal y como somos, porque bueno a pesar de los pesares y del bendito espejito, te tienes que enfrentar a salir a la calle reconfortándote saber que además ¡nadie es perfecto!, (quizá en ese preciso momento recuerdes esas fotos en las que se le ve la celulitis a JLo y lo gordísima que estuvo Britney Spears y sales a la calle más segura de ti mism@)

Pero cuando por fin crees que se ha terminado todo comienza la segunda prueba, la más cruel  y  es enfrentarse a cada comentario de tus conocidos, amigos, familiares y/o allegados que comienzan ¡Ayy qué te paso! ¡¿Estás como más gorda/flaca?! ¿Pero qué ojeras, qué te paso estas enferma? O en otro plano eres tú el de las preguntas. Entonces… cómo cuestionar a una jovencita que vomita su comida cuando al parecer todo el mundo te está obligando a seguir un patrón de belleza insaciable y que se vuelve cada día más exigente. Porque no basta con poseer una gran figura sino que si la llegas a poseerla también serás juzgado porque no es un secreto que a las personas que determinamos como “bellas”  se relaciona con cosas despectivas como la idiotez o carencia de inteligencia.

Sin embargo sin querer ser alarmante y empezar a vomitar luego de verme en el espejo, prefiero optar por la frase de que la belleza se encuentra en el ojo de quien la mira y sí aunque quizás suene trillado la verdadera belleza está en nuestro interior, por algo se puede modificar cada cm de nuestro cuerpo y cualquiera puede ser bello con 8 cirugías,  al contrario de “nuestra verdadera esencia” la que no es modificable puesto que es  lo que realmente eres y no importa como este tu cuerpo siempre seguirá siendo la misma aunque pase el tiempo.

¿El espe JO DE lo que somos?

Es algo que tú decides, porque a pesar de todo no se debe dejar de lado que cualesquiera sean tus medidas, color de piel o de ojos al  menos una persona se dará cuenta del ser humano tan hermoso que eres aunque ni tú te consideres así.

Y sí olvídate por un día los espejos, y preocúpate por lo que realmente vale la pena sintiéndote bien contigo mism@, bríndate el placer  saborear de una buena comida saludable, dar un buen beso, mirar un cielo estrellado, gozar de un buen abrazo, y perderte en ver la perfección de la imperfección de la naturaleza.

 

Y tortúrate de vez en cuando por

que al fin y al

cabo sabemos que es INEVITABLE

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