No comas porque tienes que comer, come porque elegiste cada ingrediente, porque quieres deleitar a tu paladar de sabor, porque cortaste, porque aderezaste, porque salpimentaste cada ingrediente, porque fuiste autor de tu propio plato, porque estas innovando en tu cocina y pruebas un vegetal nuevo o una carne que jamás te hubieses atrevido a comer.

Pero por favor NO comas porque estés aburrido!! Relaciónate con tus alimentos, invita a tus amigos a comer, prueba especias nuevas, haz que tu plato sea colorido, conoce la comida de otros lugares,  ¡Experimenta! y sobre todo da gracias porque afortunadamente aún puedes seguir realizando ese placer milenario que tanto nos debería llenar de  FELICIDAD.

Comida

No te pierdas:

Pequeñas decisiones y 20 minutos | Narda Lepes